La ansiedad canina es un tema que abordamos a menudo, y con razón: es un problema frecuente que afecta a innumerables dueños de mascotas. De hecho, estudios demuestran que hasta el 72 % de las mascotas experimentan algún tipo de ansiedad, ya sea provocada por la separación, el miedo o los cambios relacionados con la edad. [1]
Como dueño cariñoso de un perro, ver a tu peludo amigo luchar contra la ansiedad puede ser desgarrador. Sus comportamientos ansiosos, como ladrar excesivamente, morder los muebles o esconderse, pueden ser no solo perturbadores, sino también angustiantes.
Comprender que la ansiedad de tu perro no son solo problemas de comportamiento, sino una señal de estrés subyacente, puede ser un alivio. Al abordar la raíz de su ansiedad, puedes ayudarlo a sentirse más seguro y feliz.
Si notas estas señales en tu perro, no estás solo. ¡Estamos aquí para ayudarte! Te explicaremos todo lo relacionado con la ansiedad canina, desde cómo identificarla y controlarla eficazmente hasta consejos prácticos y soluciones naturales para aliviar su estrés.

Tipos de ansiedad
Identificar el tipo de ansiedad que sufre tu perro es clave para brindarle un alivio efectivo. Aquí tienes los tipos más comunes y algunas ideas adicionales:
Ansiedad relacionada con el miedo
Este tipo se origina ante ruidos fuertes, entornos nuevos o estímulos desconocidos. Si bien muchos perros reaccionan brevemente a estos desencadenantes, los perros ansiosos pueden experimentar un miedo más intenso. Por ejemplo, razas como el border collie o el pastor alemán, conocidas por su alta sensibilidad, pueden presentar respuestas de miedo intensas.
Las festividades con fuegos artificiales son un ejemplo común de este tipo de ansiedad. Los ruidos fuertes y repentinos pueden ser especialmente angustiantes para los perros, haciéndoles temblar, esconderse o incluso intentar escapar.
Ansiedad por separación
La ansiedad por separación, que afecta a aproximadamente el 20 % de los perros, surge cuando un perro se queda solo o se separa de su dueño. [1] Es común en perros rescatados o con antecedentes de abandono, ya que pueden haber desarrollado un miedo profundo a quedarse solos. Los síntomas pueden incluir ladridos excesivos, ensuciar la casa, mordisqueo destructivo e intentos de escape.
Los factores situacionales pueden aumentar significativamente la ansiedad por separación. Por ejemplo, un cambio repentino en el horario de trabajo del dueño, como volver a la oficina tras un período de teletrabajo, puede desencadenar o empeorar la afección. La interrupción de su rutina puede generar incertidumbre y aumentar la ansiedad por quedarse solo. Además, los cambios en la dinámica familiar, como la llegada de un nuevo miembro a la familia o una mudanza, también pueden intensificar la ansiedad por separación. Reconocer estos desencadenantes y realizar ajustes graduales puede ayudar a aliviar su angustia.
Ansiedad relacionada con la edad
Al igual que los humanos, los perros experimentan cambios en su función cognitiva a medida que envejecen. Los perros mayores pueden sufrir el síndrome de disfunción cognitiva (SDC), una afección similar al Alzheimer en humanos. El SDC provoca un deterioro de la memoria, la capacidad de aprendizaje y la atención, lo que causa confusión, desorientación y ansiedad. Los síntomas pueden incluir pérdida en lugares familiares, alteración del sueño y mayor irritabilidad. [2]
Las razas propensas a problemas relacionados con la edad, como el labrador retriever, son particularmente susceptibles y podrían presentar mayor ansiedad a medida que envejecen. Reconocer estos signos a tiempo puede ayudar a controlar su condición y mejorar su calidad de vida.
Ansiedad situacional
Algunos perros experimentan ansiedad en situaciones específicas, como durante viajes en coche o visitas al veterinario. Estas situaciones pueden ser especialmente estresantes si han tenido experiencias negativas en el pasado o si no han sido socializados adecuadamente.
Comprender y abordar estos desencadenantes situacionales puede ayudar a que su perro se sienta más cómodo y seguro.

El papel de la genética
La genética influye mucho en la posibilidad de que un perro desarrolle ansiedad. Al comprender estos factores genéticos, podrá reconocer y controlar mejor la ansiedad en su amigo peludo, ayudándolo a llevar una vida más feliz y relajada.
Tendencias específicas de la raza
Al igual que en los humanos, la genética juega un papel importante en la predisposición de un perro a la ansiedad. Algunas razas de perros son más propensas a experimentar ansiedad debido a su composición genética, la cual influye en su temperamento, comportamiento y respuestas al estrés.
Por ejemplo, las razas de trabajo como los border collies y los pastores alemanes son conocidas por su inteligencia y alta sensibilidad. Si bien estas características los convierten en excelentes perros de trabajo, también implican que pueden ser más susceptibles a la ansiedad, sobre todo si no reciben suficiente estimulación mental y física.
Las razas que históricamente han sido criadas para la compañía humana cercana, como el Cavalier King Charles Spaniel o el Bichón Frisé, pueden ser más propensas a la ansiedad por separación porque forman vínculos muy fuertes con sus dueños.
De manera similar, las razas de juguetes pequeños como los chihuahuas y los perros salchichas pueden ser más propensas a la ansiedad relacionada con el miedo, posiblemente debido a su tamaño y naturaleza más delicada, lo que hace que se asusten más fácilmente ante ruidos fuertes o animales más grandes.
Ansiedad hereditaria
Las investigaciones sugieren que la ansiedad puede transmitirse de generación en generación. Los perros con padres ansiosos son más propensos a desarrollar ansiedad. Esta predisposición hereditaria puede hacer que algunos perros sean más vulnerables a los desencadenantes de ansiedad, incluso si han tenido una crianza estable. [1]
Para los criadores y futuros dueños de perros, es importante considerar el temperamento de los padres del cachorro y el entorno de crianza. Los cachorros criados en condiciones estresantes o inestables son más propensos a desarrollar comportamientos relacionados con la ansiedad.

Signos de ansiedad
Reconocer la ansiedad en los perros es esencial para una intervención oportuna. Estas son las señales clave a las que hay que prestar atención:
Ladridos y aullidos excesivos
Los ladridos o aullidos persistentes, especialmente ante ruidos repentinos o cuando se los deja solos, suelen indicar ansiedad.
Destrucción y masticación
Los perros con ansiedad por separación pueden morder muebles u otros objetos sólo cuando sus dueños no están, con el riesgo de sufrir lesiones o ingerir sustancias nocivas.
Ritmo
Los patrones repetitivos de caminar, especialmente cuando se les deja solos, son una señal de angustia. Instalar una cámara puede ayudar a monitorear este comportamiento.
Sacudiendo y escondiéndose
La ansiedad inducida por el ruido a menudo hace que los perros tiemblen o se escondan, especialmente durante tormentas o fuegos artificiales.
Casos crónicos
Si su perro muestra ansiedad frecuente, consulte a su veterinario lo antes posible. Problemas médicos como el dolor o una enfermedad pueden agravar la ansiedad, por lo que deben descartarse primero. Si no se detectan problemas de salud, su veterinario podría sugerirle medicamentos ansiolíticos o derivarlo a un especialista en comportamiento veterinario.

Soluciones para la ansiedad
La solución para la ansiedad depende de la gravedad y el tipo de ansiedad. Para casos más extremos, recomendamos contratar a un especialista en conducta.
Para la ansiedad moderada, abordar la ansiedad canina implica una combinación de soluciones prácticas y cambios en el estilo de vida. Aquí tienes 7 maneras de aliviar la ansiedad de tu perro y mantenerlo feliz y cómodo:
Ejercicio
La actividad física regular es vital. Asegúrate de que tu perro haga suficiente ejercicio para reducir el estrés y mantenerlo física y mentalmente estimulado. Estudios sugieren que actividades como pasear a tu perro por el parque pueden liberar serotonina en su cerebro. ¡Es la sustancia química de la felicidad!
Tiempo de calidad
Pasar tiempo de calidad con tu perro fortalece el vínculo y ayuda a aliviar el estrés. Jugar de forma interactiva y acurrucarse puede ser reconfortante.
Salidas y llegadas graduales
Practique dejar a su perro solo por periodos cortos y luego aumente gradualmente la duración para que se acostumbre a estar solo sin sentirse ansioso. Además, evite armar un escándalo al salir o regresar de casa. Esto ayuda a reducir el impacto emocional de estos eventos en su perro.
Estimulación mental
Desafía la mente de tu perro con nuevos juguetes, rompecabezas y ejercicios de entrenamiento. La estimulación mental puede ser tan efectiva como el ejercicio físico para calmar la ansiedad.
Establecer una rutina
Las rutinas constantes pueden ayudar a reducir la ansiedad al brindar previsibilidad. La alimentación, los paseos y los juegos regulares pueden generar una sensación de seguridad.
Crea un espacio seguro
Designa un área tranquila y acogedora donde tu perro pueda refugiarse cuando se sienta ansioso. Ofrecerle una cama cómoda y objetos familiares puede ayudarle a sentirse más seguro.
Exposición gradual
Desensibilice gradualmente a su perro a los desencadenantes de ansiedad. Por ejemplo, introdúzcalo gradualmente a nuevos entornos o sonidos de forma controlada para que desarrolle confianza.

Suplementos
Si bien los cambios de estilo de vida y el entrenamiento son esenciales, los suplementos naturales pueden brindar apoyo adicional. Las pastillas masticables para la ansiedad de PupGrade , por ejemplo, están formuladas con una mezcla de ingredientes calmantes como manzanilla, raíz de valeriana, pasiflora y L-teanina para ayudar a reducir el estrés y promover la relajación.* ¡Además, tienen un sabor delicioso!
Abordar la ansiedad de su perro puede requerir tiempo y paciencia, pero al combinar estas estrategias con suplementos calmantes como los masticables para la ansiedad de PupGrade, puede hacer de su mundo un lugar más cómodo y alegre.
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¡Paz, amor y meneo de cola!
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Recursos
- Salonen, M., Sulkama, S., Mikkola, S. et al. Prevalencia, comorbilidad y diferencias raciales en la ansiedad canina en 13.700 perros finlandeses. Sci Rep 10, 2962 (2020). https://doi.org/10.1038/s41598-020-59837-z
- Ozawa, M., Inoue, M., Uchida, K., Chambers, J. K., Takeuch, Y. y Nakayama, H. (2019). Signos físicos de disfunción cognitiva canina. Revista de ciencias médicas veterinarias, 81(12), 1829-1834. https://doi.org/10.1292/jvms.19-0458